04 marzo 2021

Cómo rezar de modo que Dios escuche

El Papa ayer en la Audiencia General


En nuestro camino de catequesis sobre la oración, hoy y la próxima semana queremos ver cómo, gracias a Jesucristo, la oración nos abre de par en par a la Trinidad −al Padre, al Hijo y al Espíritu−, al mar inmenso de Dios que es Amor. Jesús es quien nos ha abierto el Cielo y nos ha proyectado a la relación con Dios. Ha sido Él quien ha hecho esto: nos ha abierto esta relación con el Dios Trino: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Es lo que afirma el apóstol Juan, en la conclusión del prólogo de su Evangelio: «A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha revelado» (1,18). Jesús nos ha revelado la identidad, esa identidad de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Nosotros realmente no sabíamos cómo se podía rezar: qué palabras, qué sentimientos y qué lenguajes eran apropiados para Dios. En esa petición dirigida por los discípulos al Maestro, que a menudo hemos recordado durante estas catequesis, está todo el afán del hombre, sus repetidos intentos, a menudo frustrados, de dirigirse al Creador: «Señor, enséñanos a orar» (Lc 11,1).

No todas las oraciones son iguales, y no todas son convenientes: la misma Biblia nos prueba el mal resultado de muchas oraciones, que son rechazadas. Quizá Dios a veces no está contento con nuestras oraciones y nosotros ni siquiera nos damos cuenta. Dios mira las manos del que reza: para hacerlas puras no hay que lavarlas, sino abstenerse de acciones malas. San Francisco rezaba: «Nullu homo ène dignu te mentovare», es decir “ningún hombre es digno de nombrarte” (Cántico del hermano sol).

Pero quizá el reconocimiento más conmovedor de la pobreza de nuestra oración salió de la boca de aquel centurión romano que un día suplicó a Jesús que sanara a su siervo enfermo (cfr. Mt 8,5-13). Él se sentía completamente inadecuado: no era judío, era oficial del odiado ejército de ocupación. Pero la preocupación por el siervo le hace atreverse, y dice: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano» (v. 8). Es la frase que también nosotros repetimos en cada liturgia eucarística. Dialogar con Dios es una gracia: nosotros no somos dignos, no tenemos ningún derecho que reclamar, “cojeamos” con cada palabra y cada pensamiento… Pero Jesús es la puerta que nos abre a ese diálogo con Dios.

¿Por qué el hombre debería ser amado por Dios? No hay razones evidentes, no hay proporción… Tanto es así que en gran parte de las mitologías no está contemplado el caso de un dios que se preocupe por las cosas humanas; es más, estas son molestas y aburridas, completamente insignificantes. Recordemos la frase de Dios a su pueblo, repetida en el Deuteronomio: “Piensa, ¿qué pueblo tiene a sus dioses cerca de sí, como vosotros me tenéis a mí cerca de vosotros?”. ¡Esa cercanía de Dios es la revelación! Algunos filósofos dicen que Dios solo puede pensar en sí mismo. En todo caso, somos los humanos los que intentamos impresionar a la divinidad y resultar agradables a sus ojos. De ahí el deber de “religión”, con la lista de sacrificios y devociones que ofrecer continuamente para congraciarse con un Dios mudo, un Dios indiferente. No hay diálogo. Solo fue Jesús, solo fue la revelación de Dios antes de Jesús a Moisés, cuando Dios se presentó; solo la Biblia nos ha abierto el camino del diálogo con Dios. Recordemos: “¿Qué pueblo tiene a sus dioses cerca de sí como tú me tienes a mí cerca de ti?”. Esa cercanía de Dios que nos abre al diálogo con Él.

Un Dios que ama al hombre: nunca hubiéramos tenido el valor de creerlo, si no hubiéramos conocido a Jesús. El conocimiento de Jesús nos ha hecho entenderlo, nos lo ha revelado. Es el escándalo que encontramos grabado en la parábola del padre misericordioso, o en la del pastor que va en busca de la oveja perdida (cfr. Lc 15). Relatos de este tipo no hubiéramos podido concebirlos, ni siquiera comprenderlos, si no hubiéramos encontrado a Jesús. ¿Qué Dios está dispuesto a morir por los hombres? ¿Qué Dios ama siempre y pacientemente, sin pretender ser amado a cambio? ¿Qué Dios acepta la tremenda falta de reconocimiento de un hijo que pide un adelanto de la herencia y se va de casa malgastándolo todo? (cfr. Lc 15,12-13).

Es Jesús quien nos revela el corazón de Dios. Así Jesús nos cuenta con su vida en qué medida Dios es Padre. Tam Pater nemo: Nadie es Padre cómo Él. La paternidad que es cercanía, compasión y ternura. No olvidemos estas tres palabras que son el estilo de Dios: cercanía, compasión y ternura. Es el modo de expresar su paternidad con nosotros. A nosotros nos cuesta imaginar, y muy de lejos, el amor del que la Santísima Trinidad está llena, y qué abismo de mutua benevolencia existe entre Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los iconos orientales nos dejan intuir algo de ese misterio que es el origen y la alegría de todo el universo.

Sobre todo, estaba lejos de nosotros creer que ese amor divino se expandiría, alcanzando nuestra orilla humana: somos el fin de un amor que no tiene igual en la tierra. El Catecismo explica: «La santa humanidad de Jesús es, pues, el camino por el que el Espíritu Santo nos enseña a orar a Dios nuestro Padre» (n. 2664). Y esta es la gracia de nuestra fe. Realmente no podíamos esperar vocación más alta: la humanidad de Jesús −Dios se hizo cercano en Jesús− ha hecho disponible para nosotros la vida misma de la Trinidad, ha abierto de par en par esa puerta del misterio del amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.


Saludos

Saludo cordialmente a los fieles de lengua francesa. Prosiguiendo nuestro camino cuaresmal, reservemos cada día el tiempo para una oración más larga y más confiada, conscientes de que Dios es un Padre que nos escucha siempre y espera nuestra vuelta a Él. ¡Dios os bendiga!

Saludo cordialmente a los fieles de lengua inglesa. A todos deseo que el camino cuaresmal nos lleve a la alegría de la Pascua con el corazón purificado y renovado por la gracia del Espíritu Santo. Sobre vosotros y vuestras familias invoco el gozo y la paz de Cristo. ¡Dios os bendiga!

Saludo con afecto a los fieles de lengua alemana. Que el Espíritu Santo, cuya unción impregna nuestro ser, sea nuestro maestro interior, para conformar cada vez más nuestra oración a la de Jesús. El Señor os bendiga a vosotros y a vuestras familias.

Saludo cordialmente a los fieles de lengua española. Los animo a acercarse a la santa humanidad de Jesús, pues es el camino por el cual el Espíritu Santo nos enseña a orar a Dios nuestro Padre. Esta es nuestra vocación, participar en la vida misma de la Santísima Trinidad. Muchas gracias.

Queridos oyentes de lengua portuguesa, os saludo a todos y animo a venerar a San José, el hombre de la presencia cotidiana, discreta y escondida, tomándolo como intercesor, ayuda y guía en los momentos de dificultad, vuestros y de vuestros familiares, para que nunca se gaste el aceite de la fe y de la alegría, que mana de la vida en comunión con Dios.

Saludo a los fieles de lengua árabe. La oración es confianza en Dios que quiere el bien para nosotros, aunque a veces no entendamos qué nos está sucediendo. Él nos ama y sabe mejor que nosotros cómo guiar nuestra vida. ¡El Señor os bendiga a todos y os proteja ‎siempre de todo mal‎‎‎‏!

Saludo cordialmente a todos los polacos. Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es una oportunidad para intensificar la oración y la adhesión a los sacramentos, para ejercitar el ayuno y la caridad, y para vivir más profundamente el misterio del amor misericordioso del Padre, revelado en el Hijo y difundido por el Espíritu Santo. Aprovechad esta ocasión como tiempo especial de gracia. Os bendigo de corazón.

Dirijo un cordial saludo a los fieles de lengua italiana. Espero que el tiempo cuaresmal lleve a cada uno a una mayor intimidad con Cristo y a una más asidua imitación suya.

Mi pensamiento va finalmente, como de costumbre, a los ancianos, jóvenes, enfermos y recién casados. Sabed descubrir en el misterio de Dios, que se da para la salvación de todos, la fuerza para afrontar los momentos difíciles. A todos mi bendición.

Llamamientos

Llegan todavía desde Myanmar noticias tristes de sangrientos enfrentamientos, con pérdidas de vidas humanas. Deseo llamar de nuevo la atención de las Autoridades implicadas para que el diálogo prevalezca sobre la represión y la armonía sobre la discordia. Dirijo también un llamamiento a la Comunidad internacional, para que trabajen de modo que las aspiraciones del pueblo de Myanmar no sean sofocadas por la violencia. Que a los jóvenes de esa amada tierra se les conceda la esperanza de un futuro donde el odio y la injusticia dejen espacio al encuentro y a la relación. Repito, finalmente, el deseo expresado hace un mes: que el camino hacia la democracia, emprendido en los últimos años en Myanmar, pueda retomarse a través del gesto concreto de la liberación de los diferentes líderes políticos encarcelados (cfr. Discurso al Cuerpo Diplomático, 8-II-2021).

Pasado mañana, si Dios quiere, iré a Irak para una peregrinación de tres días. Desde hace tiempo deseo encontrar a ese pueblo que ha sufrido tanto; encontrar a esa Iglesia mártir de la tierra de Abraham. Junto a otros líderes religiosos, daremos también otro paso adelante en la fraternidad entre los creyentes. Os pido acompañar con la oración este viaje apostólico, para que pueda desarrollarse de la mejor manera y dar los frutos esperados. El pueblo iraquí nos espera; esperaba a san Juan Pablo II a quien se le prohibió ir. No se puede decepcionar a un pueblo por segunda vez. Recemos para que este viaje se pueda hacer bien.


Fuente: vatican.va / romereports.com

03 marzo 2021

«Los enemigos del cristianismo han alcanzado el puesto de mando en todos los ámbitos»

Gabriele Kuby 



Gabriele Kuby es la autora del best seller mundial La Revolución Sexual Global. La socióloga, ex-marxista alabada por Benedicto XVI como "guerrera impávida", está de nuevo en las estanterías de las librerías italianas con En política como cristianos, un ensayo que, como resalta el título, es una hoja de ruta para los católicos comprometidos en las instituciones. Texto muy estimulante, lleno de ideas. Giuliano Guzzo ha entrevistado a la autora en Il Timone:

-Profesora Kuby, en su libro, siguiendo la estela de Tocqueville, usted afirma que sin base cristiana la democracia se resquebraja. Por consiguiente, ¿tenía razón su compatriota, el constitucionalista Böckenförde, cuando advertía que "el Estado progresista y secularizado vive de supuestos que, por sí mismo, no puede garantizar"?

-Esta frase de Böckenförde da en el blanco. Hoy estamos convencidos de que la democracia es la mejor forma de gobierno. Pensamos que a través de nuestros representantes la mayoría puede decidir los principios, los valores y las leyes según las cuales debe vivir y funcionar nuestra sociedad. Nos parece que este modelo es la máxima expresión de libertad.

»El ser humano es la única criatura dotada de libre albedrío y, por tanto, puede llevar a cabo tanto el bien como el mal. Si la mayoría puede decidir, en el papel de elector o de político, deberían existir criterios morales fundamentales que orienten a elegir el bien. Educar a la humanidad a estos valores y custodiarlos era tarea de la Iglesia que, mediante el anuncio constante del Evangelio, creó las condiciones para el extraordinario florecer de la alta cultura europea.

»A través de la Biblia y su lenguaje, el arte figurativo, la música y la arquitectura vinculados a lo sagrado, la gente entraba en contacto con la Belleza, la Bondad y la Verdad, y quedaba plasmada por ellas. Actualmente, la Iglesia atraviesa una profunda crisis. Y con ella, toda la sociedad.

»La humanidad es modelada por la basura que, a través de los medios de comunicación, invade los hogares y, desde los móviles inteligentes, el corazón de los niños. La generación abandonada, ¿tendrá la fuerza de defender la libertad ante un Estado cada vez más invasivo?

-¿Por qué, en su opinión, los cristianos "han ejercido hasta ahora, de manera totalmente insuficiente, su responsabilidad en la construcción de la sociedad"? ¿Por desinterés o por falta de valentía?

-Hasta hace poco tiempo, la mayoría de la población esta formaba por cristianos bautizados. Los cristianos se sentían seguros dentro de las estructuras eclesiales. Ahora, estas seguridades se están acabando y debemos reconocer que los enemigos del cristianismo, mediante una "larga marcha a través de las instituciones", meticulosamente planificada desde arriba, han alcanzado los puestos de mando en todos los ámbitos sociales con el objetivo de poner en marcha su agenda de matriz neomarxista.

»La política se ha convertido en un gigantesco aparato que manipula y en el que los medios de comunicación tienen un papel fundamental. Estos se han convertido en instrumento de las estructuras de poder que, por medio de métodos de manipulación muy sofisticados, influyen y dirigen la opinión pública.

»Cualquier fuerza que se atreva a cuestionar la coalición izquierdas-verdes (en la que, mientras tanto, han entrado a formar parte los llamados partidos cristianodemócratas), es rápidamente demonizada tanto a nivel nacional como internacional.

»A esto hay que añadir la grave amenaza a la libertad que supone el poder de los gigantes de internet. Surge la pregunta: ¿por qué todos empujan en la misma dirección? La agenda es homogénea: contra la familia y a favor del matrimonio homosexual, la teoría transgénero, el aborto, la educación colectivizada de los niños desde la primera infancia. En una palabra: contra toda visión cristiana.

-En un determinado momento, usted escribe que "las cosas están cambiando" porque cada vez más cristianos se están movilizando impulsados por la decadencia que los rodea. En este sentido, ¿qué señales de despertar ve en Europa?

-Existen numerosos grupos de cristianos comprometidos, que luchan de manera cada vez más interconectada en aras de los valores cristianos. Estoy convencida de que debemos llevar adelante esta batalla, sin preocuparnos si tendremos éxito o no. Nos encontramos en la misma situación de David contra Goliat. Él no luchó por sí mismo, sino por su pueblo, con la conciencia de que "es la batalla del Señor".

»Hay que decir la verdad, a tiempo y a destiempo. Y esto exige cada vez más sacrificios. Si te atreves a afirmar que un hombre que se identifica como mujer sigue siendo biológicamente un hombre, se te acusa de inmediato de discurso de odio y se pone en peligro toda tu existencia profesional y social.

»Parece que la humanidad ha sido atacada por un virus que niega la verdad. Es la consecuencia de dar carácter de absoluto a la libertad. Queremos ser como Dios. Esta presunción lleva inevitablemente, por citar a C. S. Lewis, a la "abolición del hombre".

»Mi impresión es que nos encontramos ante una gran encrucijada: o nos dejamos arrastrar por la corriente dominante, la corriente del pensamiento único, o nos decidimos por Jesucristo y nos dejamos transformar y guiar por Él. Parece que se está delineando una nueva forma de discipulado. Hoy, estos discípulos están marginados, pero mientras tanto se están cualificando para futuras responsabilidades como guías.

- En In politica da cristiani usted cita en más de una ocasión a Benedicto XVI que, como es bien sabido, siente gran estima por usted. ¿Cuál es la enseñanza principal que ha dejado el Papa emérito, su compatriota, a los cristianos activos en política?

-El Papa Benedicto XVI afirma que son las "minorías creativas" las que determinan el futuro. Mientras tanto, la Iglesia católica en general se ha convertido en una minoría tal que está muy debilitada en Occidente. Incluso dentro de la propia Iglesia, solo una pequeña minoría sigue anclada a la Verdad evangélica por entero.

»A este respecto, durante un coloquio personal, Benedicto XVI me dijo: "El hombre debe ser tocado en la profundidad de su corazón por la Verdad. Su implicación debe surgir desde dentro, debe ser un convencimiento profundo, hasta el punto de no poder hacer otra cosa más que comprometerse con ella".

-Volviendo a su libro, en referencia a los cristianos usted escribe: "Nuestra tarea consiste en hacer resplandecer la luz de la esperanza en cualquier circunstancia". Un énfasis hermosísimo, pero ¿cómo se puede hacer "resplandecer la luz de la esperanza" en este momento de pandemia y de empobrecimiento material y de valores?

-No tenemos más esperanza que Jesucristo. Esta esperanza es indestructible. ¿Cómo puede surgir el mundo nuevo, del que habla la Virgen en sus apariciones, sin transformar el viejo? El Señor nos ha dicho que el final de los tiempos estará precedido por grandes cambios. Lo predijo para que no nos sintiéramos confusos ante la Providencia y Su victoria segura.

»Solo tengo una respuesta ante la incertidumbre existencial que estamos atravesando: intensificar la vida de oración. Pongamos en orden nuestra vida, perdonémonos, reconciliémonos, reforcemos nuestros vínculos familiares, alimentémonos de la Palabra de Dios para que nos fortalezca.

»El Señor nos dice: "Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación" (Lc 21,28).


FUENTE: https://www.religionenlibertad.com 

La tapa

Javier Vidal-Quadras


Una sencilla anécdota me ha permitido concentrar no pocas de las enseñanzas sobre comunicación matrimonial que he ido aprendiendo en diversos libros e intento transmitir…

El domingo pasado fui a jugar a pádel, abrí un bote de pelotas nuevas y se puso a llover. Terminamos el partido, de cuyo resultado no quiero acordarme, y guardé disciplinadamente cada cosa en su sitio. Como las pelotas estaban mojadas, no las tapé: dejé la tapa apoyada en el bote a la espera de que se secaran.

El miércoles volví a jugar y me encontré el bote tapado y, dentro, las pelotas mojadas. Mi mujer observó el desorden de un bote de pelotas sin la tapa puesta y lo enmendó.

Esta sencilla anécdota me ha permitido concentrar no pocas de las enseñanzas sobre comunicación matrimonial que he ido aprendiendo en diversos libros e intento transmitir en este blog. Veamos algunas.

Algunos autores han detectado que las mujeres tienden a pensar que los hombres actúan muchas veces despreocupadamente en el ámbito doméstico y hacen las cosas sin pensar; mientras que, advierten, este pensamiento casi nunca es certero. Lo que sucede la mayoría de las veces es que sus razonamientos son diferentes, sus mujeres los ignoran y, cuando sus maridos quieren explicar sus ‘razones’, les suenan a excusas. Gracias a Dios, no es mi caso.

Además, marido y mujer pueden tener una jerarquía distinta sobre las cosas. Para mí, por ejemplo, un bote de pelotas mojadas abierto es el orden adecuado a la circunstancia de la humedad, porque, en mi jerarquía de valores insustanciales, el secado de las pelotas está por encima del estado natural de la tapa, que es tapar. La de mi mujer, la verdad, no lo sé, porque ella no sabía que las pelotas estaban mojadas. Y aquí viene el tercer aprendizaje.

Los cónyuges, sobre todo los maridos, no suelen comunicar sus expectativas respecto de la conducta del otro. Por poco que hubiera pensado, conociendo el alto grado de desarrollo de la virtud del orden en mi mujer, tendría que haber previsto la posibilidad del cierre del bote de pelotas y anunciarle que iba a dejar el bote destapado por la razón ya dicha. Como he explicado en algún otro post, es importante conocer las propias expectativas y comunicarlas a nuestro cónyuge, ya sea de la tapa del bote de pelotas de pádel o de la más alta aspiración de nuestra vida. La lógica indica que la naturaleza de la tapa consiste en tapar, por lo que, si yo tenía una información que alteraba el curso normal de los acontecimientos, debía haberla comunicado… o arrostrar las consecuencias, como me tocó hacer.

Gracias a Dios, soy muy consciente de que la armonía y bienestar que rodea nuestra familia e impregna nuestro hogar se debe, en buena parte, a los continuos esfuerzos de mi mujer para que todos aprendamos a respetar a los demás poniendo un cierto orden también en las cosas, porque convivir nueve personas no ha sido fácil en muchos momentos, cuando cada uno pensaba que la casa era solo suya. Con el tiempo, he ido desarrollando el sano hábito de atribuir a mi mujer casi todo lo bueno que me pasa, que es mucho, lo que me permite reducir a categoría de anécdota los pequeños desencuentros que acechan a todo matrimonio. En este ámbito hay que estar muy atento, no se pueden menospreciar ni unas burdas pelotas de pádel, que, a la que uno se descuida, pueden crecer y crecer hasta convertirse en causa remota de ruptura.

Y, como los dos nos queremos mucho, estoy seguro de que ella pensó: ¡pobre Javier, con las mil cosas que tiene en la cabeza, se ha olvidado de tapar el bote!, y lo hizo por mí, delicadamente, sin reprocharme nada.

Así, los dos evitamos el típico pensamiento automático y subjetivo que deforma la realidad y amenaza con menoscabar el amor, del estilo: ¡No hay derecho, siempre igual, todo lo tengo que ordenar yo!, por su parte, o bien: ¡En esta casa no se respeta nada! ¡Para qué demonios tiene alguien que tocar mis botes de pelotas!, por la mía.

En fin, que el miércoles, con las pelotas de pádel aún húmedas, me salió un partido de cine. Es lo que tiene el amor, que siempre sale por donde no te lo esperas… y te sorprende para bien.


Javier Vidal-Quadras, en  javiervidalquadras.com

La confesión

Intención de oración del Papa en marzo 

En el “Vídeo del Papa” del mes de marzo, Francisco recuerda la importancia del sacramento de la reconciliación. Explica que la confesión es sanar el alma, para “salir con más salud espiritual. Para pasar de la miseria a la misericordia”.

“El centro de la confesión no son los pecados que decimos, sino el amor divino que recibimos y que siempre necesitamos”, dice el Papa. Recuerda que el centro de la confesión es Jesús y pide tener presente que “en el corazón de Dios estamos nosotros antes que nuestras equivocación”.

Por último, pide rezar para que vivir el sacramento de la reconciliación con profundidad y para “que Dios dé a su Iglesia sacerdotes misericordiosos y no torturadores”.


Fuente: romereports.com


02 marzo 2021

La tierra de Abraham, el Irak que desea visitar el Papa

 Rafael Miner

La expresión de Jesús, “Sois todos hermanos”, extraída de un versículo del Evangelio de san Mateo (Mt 23, 8), fue elegida como lema oficial de la visita del Papa Francisco a Irak, programada del 5 al 8 de marzo. Estas palabras de Jesús, escritas en árabe, enmarcan el logo de la visita, dado a conocer por el Patriarcado caldeo en Bagdad a mediados de enero, y reflejan el sustrato de fondo de la visita papal.

En el logo, sobre fondo blanco, aparece la foto del Papa saludando, junto al dibujo del mapa de Irak, atravesado por los ríos Tigris y Éufrates. La imagen de una palmera y una paloma blanca junto a las banderas de la República de Irak y del Vaticano, que lleva la rama de olivo, símbolo de la paz, completan el simbolismo del logo, que se refiere intencionalmente al título de la última encíclica del Papa Francisco, “Hermanos todos” (Fratelli tutti).

En su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz del 1 de enero de este año, el Santo Padre Francisco recordó que “2020 fue un año difícil para todos, especialmente debido a las repercusiones de la pandemia y los conflictos”, y más adelante mencionó expresamente a Irak: “En este día les pido que recen para que la paz llegue a los corazones de los hombres en Irak, en Medio Oriente y en todo el mundo, y los muros del odio y la violencia caigan para siempre”.

Con ocasión de este mensaje, el Patriarca católico caldeo de Bagdad y presidente de la Conferencia Episcopal Iraquí, cardenal Louis Raphael Sako, pidió expresamente: “Oren por el éxito de la visita del Papa Francisco a nuestro país, para que en ella Irak pueda encontrar la fuerza necesaria para ser una nación nueva, distinta a la que era antes”, y para que “los muros del odio y la violencia caigan para siempre”.

Además, el Patriarca caldeo, en un mensaje dirigido “a los cristianos y a todos los Iraquíes”, había manifestado el deseo de que la anunciada visita apostólica del Papa Francisco a Irak sea para los iraquíes bautizados y para todo Oriente Medio una oportunidad providencial para hacer una “peregrinación” de conversión y un “retorno a nuestras primeras fuentes”, y anunciar con más entusiasmo la salvación prometida en el Evangelio, en beneficio de todos, informó la agencia Fides.


“Padre en la fe” por antonomasia

Al explicar el contexto de este viaje apostólico, algunos observadores recuerdan que san Juan Pablo II deseó visitar Irak en diciembre de 1999. La visita a Ur de los Caldeos iba a ser la primera etapa de su peregrinación jubilar para el año 2000. Pero no pudo efectuarse, porque el presidente Saddam Hussein decidió posponerlo. “Conscientes de su vínculo inseparable con el antiguo pueblo de la Alianza, los cristianos reconocen en Abraham al ‘padre en la fe’ por antonomasia, y se alegran de imitar su ejemplo, siguiendo sus huellas”, manifestó san Juan Pablo II en la audiencia general del 16 de febrero de 2000. Tras realizar algunas consideraciones, añadió: “En nombre de toda la Iglesia, habría querido ir a orar y reflexionar a Ur de los Caldeos, el lugar desde donde Abraham se puso en camino. Puesto que no me ha sido posible, quiero realizar, al menos espiritualmente, una peregrinación semejante”. Y la realizó unas semanas más tarde, en marzo, durante una celebración especial en la sala Pablo VI, donde se revivieron los momentos más importantes de la experiencia de fe de Abraham.


Alentar a la comunidad cristiana

Veinte años más tarde, visitar la tierra de Abraham es uno de los principales motivos del viaje del Papa Francisco, quizá el más remoto y de fondo, mirando a toda la cristiandad. Entre los más cercanos, se encuentra sin duda alentar a la comunidad cristiana.

Como es bien sabido, “en los últimos años los cristianos y los yazidis, especialmente de la Llanura de Nínive y Mosul y de los pueblos y ciudades vecinas, han sido desplazados por la fuerza hacia diversos países del mundo a raíz de los actos terroristas llevados a cabo por ISIS (también llamado Daesh) en ese momento”, explica el P. Rif ’at Bader, director del Centro Católico de Estudios y Medios de Comunicación (CCSM).

En consecuencia, “el Papa Francisco viene a Irak en primer lugar para alentar a la comunidad cristiana en Irak que ha resistido las turbulencias políticas que tuvieron lugar incluyendo guerras extranjeras o luchas internas. Todavía hay una brillante y gloriosa presencia cristiana a pesar de la dramática disminución de los números”. “Alentar a los que se mantienen firmes en la tierra de sus antepasados a pesar de los sucesivos desastres” −añade el P. Bader−, “especialmente durante su visita programada a la ciudad de Erbil, donde actualmente hay un buen número de personas desplazadas por la fuerza desde Mosul y los pueblos de la llanura de Nínive. Su Santidad también visitará Mosul y el municipio de Qaraqosh para seguir alentando a los desplazados por la fuerza que viven en el extranjero a que si es posible regresen a la tierra de sus antepasados y abuelos”.

En Irak, antes de 2003, año del conflicto que llevó a la caída de Sadam Hussein, el número de cristianos oscilaba entre 1,3 y 1,4 millones de personas. Luego, entre 2014 y 2017, la guerra y la ocupación por el Daesh de la Llanura de Nínive redujeron esa cifra hasta el entorno de las 400.000 personas. Ahora, el presidente Barham Sali ha subrayado el valor de los cristianos y su papel.

En la misma línea se encuentra el primer ministro, Mustafá Al-Kazemi, que ha invitado a los cristianos que huyeron de Irak a causa de la violencia a volver para contribuir a la reconstrucción.

Un gesto ante los desafíos

Sin embargo, la construcción de la paz, la seguridad y la estabilidad siguen abiertas. Prueba de ello es el atentado en Bagdad que dejó recientemente al menos 32 muertos y más de cien heridos. Por otra parte, la crisis económica y el desempleo, que afectan a más de 1,5 millones de desplazados internos, están poniendo a prueba los proyectos de desarrollo.

La pandemia del Covid-19, que está siendo también un obstáculo para la visita, hasta el punto de hacer dudar al mismo Papa, ha dejado miles de víctimas. “El Papa Francisco es un hombre abierto, un buscador de paz y de fraternidad. Todos en Irak, cristianos y musulmanes, lo estiman por su sencillez y cercanía”, declaró el Patriarca Louis Raphael Sako en la agencia SIR hace un año. “Sus palabras tocan los corazones de todos porque son las de un pastor. Es un hombre que puede traer paz. Muchos millones de musulmanes siguieron la visita del Pontífice a Abu Dhabi. Será así también en Irak”. No cabe duda de que el viaje representa un gesto de cercanía a toda la población iraquí.

El Papa expresó ya su intención de visitar Irak el 10 de junio de 2019, durante una audiencia con los participantes en la reunión de Obras de Ayuda a las Iglesias Orientales. “Un pensamiento insistente me acompaña pensando en Irak”, decía, “para que pueda mirar adelante a través de la pacífica y compartida participación en la construcción del bien común de todos los componentes también religiosos de la sociedad y recaiga en tensiones que provienen de los jamás aplacados conflictos de las potencias regionales”.

Esta visita, que no pudo realizarse en 2020, pareció concretarse más cuando el 25 de enero del año pasado, el Papa Francisco recibió al presidente Barham Salih en el Vaticano, que se reunió también con el cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin y con monseñor Paul Richard Gallagher, Secretario de Relaciones con los Estados de la Santa Sede. En el encuentro abordaron, entre otras cuestiones, desafíos como “fomentar la estabilidad y el proceso de reconstrucción, alentando el camino del diálogo y la búsqueda de soluciones adecuadas a favor de los ciudadanos y en el respeto a la soberanía nacional”, señaló una nota de la Oficina de Prensa vaticana.


En Mosul, Ur de los caldeos…

Mons. Basilio Yaldo, obispo auxiliar de Bagdad y coordinador general para la visita en Irak, ha manifestado a Asia News que “la visita del Papa es la confirmación de que el país goza de una mayor estabilidad, gracias también al trabajo realizado por el actual primer ministro Mustafá al-Kadhimi y el presidente Barham Salih, que ha sido fundamental para mejorar muchas situaciones críticas del pasado”. En sus palabras ha destacado, de modo particular, la gran atención que ha mostrado el Jefe de Estado por el Papa Francisco, confirmada por las “dos visitas oficiales” realizadas en poco más de un año. “La visita del Papa era un sueño para nosotros y el papel de coordinador es una gran responsabilidad para mí”, continúa Mons. Yaldo.

Esta noticia, “transmite coraje a todo el pueblo Iraquí, no sólo a los cristianos, y es un signo de profunda solidaridad, de paz y de fraternidad para toda la nación”. En cuanto a los musulmanes, subraya que, “si eso fuera posible, están más felices que nosotros… Todo el país está feliz. Hace tiempo que los líderes musulmanes me estaban preguntando cuándo vendría el Papa, y por fin ha llegado el momento. Somos un rebaño pequeño, pero de gran valor”.

Respecto al programa de la visita, todavía incompleto al escribir estas líneas, el prelado destaca “el deseo de ir a Mosul, que durante mucho tiempo fue el bastión del Estado Islámico y el lugar donde se consumaron las peores barbaries de la locura yihadista”. “El Papa quiere ir a Mosul y rezar por las víctimas del ISIS, y por toda la violencia que ha ocurrido en ese lugar”. Pero “el corazón” del viaje, añade Mons. Yaldo, “será la visita a Ur de los caldeos, porque para nosotros, cristianos, musulmanes y judíos, Abraham es el profeta de todas las religiones. Representa el signo de la unidad para todos los que habitamos esta tierra, para los que vivimos en Irak. Ver la casa de Abraham será un símbolo muy fuerte de unidad para todas las religiones que lo comparten”.

El programa preliminar incluye, asimismo, la visita a Qaraqosh. En septiembre de 2019, esta revista informaba de que las imágenes de la ciudad tras el paso del Daesh eran “espeluznantes. Casas bombardeadas, destruidas, quemadas. Templos cristianos arrasados. Sus habitantes huyeron como pudieron, dejando atrás todo. Sobre todo a Erbil, capital del Kurdistán iraquí, y a las ciudades colindantes”.

Qaraqosh era la mayor ciudad de la zona denominada Llanura de Nínive. De mayoría cristiana, albergaba a 50.000 habitantes, y fue literalmente destruida. Hace año y medio, hogares, escuelas y templos comenzaban lentamente a reconstruirse, en buena parte gracias a la acción coordinada de las principales iglesias cristianas locales, con la colaboración de la campaña Ayúdales a volver puesta en marcha por Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN). Ahora, muchas familias quieren volver, quieren dejar de ser refugiados y recuperar sus vidas, sus trabajos, sus hogares, su dignidad. Pero es preciso recuperar la confianza.


Confianza, fraternidad

La visita del Papa será “una inyección de ánimo” para reconstruir la confianza, ha escrito en L’Osservatore Romano el cardenal Fernando Filoni, actual gran maestre de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro y anterior prefecto del dicasterio para la Evangelización de los Pueblos, que ahora preside el cardenal Luis Antonio Tagle. En su artículo, el cardenal Filoni define a Irak como tierra “bisagra” entre Oriente Medio y el Asia centro-occidental; y asegura que “el Papa Francisco llevará consigo una novedad. La posibilidad de una convivencia fundada en esa fraternidad que quiso firmar en Abu Dhabi el 4 de febrero de 2019. No es secundario que esto suceda después de ese evento y que aporte esos principios de coexistencia que la tierra de Abrahán, el Irak de hoy, necesita absolutamente”.

En efecto, durante su visita a Emiratos Árabes Unidos, el Papa firmó con el Imán de la Universidad de Al-Azhar el “Documento sobre la fraternidad humana para la paz mundial y la convivencia”. Dos meses después, estuvo en Marruecos y firmó un llamamiento con el Rey alauita sobre Jerusalén. ¿Verá la luz un nuevo documento en Mesopotamia?, se preguntan algunos observadores, mientras otros señalan directamente a la encíclica Fratelli tutti, fechada en Asís el 3 de octubre del año pasado, víspera de la fiesta del Poverello.


Rafael Miner, en omnesmag.com

«Los llevó a un monte»

El Papa en el Ángelus del Domingo

 

¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!

Este segundo domingo de Cuaresma nos invita a contemplar la transfiguración de Jesús en el monte, ante tres discípulos (cf. Mc 9,2-10). Poco antes, Jesús había anunciado que, en Jerusalén, sufriría mucho, sería rechazado y condenado a muerte. Podemos imaginar lo que debió ocurrir en el corazón de sus amigos, de sus amigos íntimos, sus discípulos: la imagen de un Mesías fuerte y triunfante entra en crisis, sus sueños se hacen añicos, y la angustia los asalta al pensar que el Maestro en el que habían creído sería ejecutado como el peor de los malhechores. Y precisamente en ese momento, con esa angustia del alma, Jesús llama a Pedro, Santiago y Juan y los lleva consigo a la montaña.

Dice el Evangelio: «Los llevó a un monte» (v. 2). En la Biblia el monte siempre tiene un significado especial: es el lugar elevado, donde el cielo y la tierra se tocan, donde Moisés y los profetas vivieron la extraordinaria experiencia del encuentro con Dios. Subir al monte es acercarse un poco a Dios. Jesús sube con los tres discípulos y se detienen en la cima del monte. Aquí, Él se transfigura ante ellos. Su rostro radiante y sus vestidos resplandecientes, que anticipan la imagen de Resucitado, ofrecen a estos hombres asustados la luz, la luz de la esperanza, la luz para atravesar las tinieblas: la muerte no será el fin de todo, porque se abrirá a la gloria de la Resurrección. Jesús, pues, anuncia su muerte, los lleva al monte y les muestra lo que sucederá después, la Resurrección.

Como exclamó el apóstol Pedro (cf. v. 5), es bueno estar con el Señor en el monte, vivir esta "anticipación" de luz en el corazón de la Cuaresma. Es una invitación para recordarnos, especialmente cuando atravesamos una prueba difícil —y muchos de vosotros sabéis lo que es pasar por una prueba difícil—, que el Señor ha resucitado y no permite que la oscuridad tenga la última palabra.

A veces pasamos por momentos de oscuridad en nuestra vida personal, familiar o social, y tememos que no haya salida. Nos sentimos asustados ante grandes enigmas como la enfermedad, el dolor inocente o el misterio de la muerte. En el mismo camino de la fe, a menudo tropezamos cuando nos encontramos con el escándalo de la cruz y las exigencias del Evangelio, que nos pide que gastemos nuestra vida en el servicio y la perdamos en el amor, en lugar de conservarla para nosotros y defenderla. Necesitamos, entonces, otra mirada, una luz que ilumine en profundidad el misterio de la vida y nos ayude a ir más allá de nuestros esquemas y más allá de los criterios de este mundo. También nosotros estamos llamados a subir al monte, a contemplar la belleza del Resucitado que enciende destellos de luz en cada fragmento de nuestra vida y nos ayuda a interpretar la historia a partir de la victoria pascual.

Pero tengamos cuidado: ese sentimiento de Pedro de que “es bueno estarnos aquí” no debe convertirse en pereza espiritual. No podemos quedarnos en el monte y disfrutar solos de la dicha de este encuentro. Jesús mismo nos devuelve al valle, entre nuestros hermanos y a nuestra vida cotidiana. Debemos guardarnos de la pereza espiritual: estamos bien, con nuestras oraciones y liturgias, y esto nos basta. ¡No! Subir al monte no es olvidar la realidad; rezar nunca es escapar de las dificultades de la vida; la luz de la fe no es para una bella emoción espiritual. No, este no es el mensaje de Jesús. Estamos llamados a vivir el encuentro con Cristo para que, iluminados por su luz, podamos llevarla y hacerla brillar en todas partes. Encender pequeñas luces en el corazón de las personas; ser pequeñas lámparas del Evangelio que lleven un poco de amor y esperanza: ésta es la misión del cristiano.

Recemos a María Santísima para que nos ayude a acoger con asombro la luz de Cristo, a guardarla y a compartirla.


Después del Ángelus

¡Queridos hermanos y hermanas!

Uno mi voz a la de los obispos de Nigeria para condenar el vil secuestro de 317 alumnas, arrancadas de su escuela, en Jangebe, en el noroeste del país. Rezo por estas muchachas, para que pronto puedan volver a casa. Estoy cerca de sus familias y de ellas. Recemos a Nuestra Señora para que las proteja. Dios te salve María…

Hoy es el Día Mundial de las Enfermedades Raras… —[mira la Plaza] estáis aquí—. Saludo a los miembros de algunas asociaciones comprometidas en este campo, que han venido a la Plaza. En el caso de las enfermedades raras, la red de solidaridad entre familiares, impulsada por estas asociaciones, es más importante que nunca. Ayuda a no sentirse solos y a intercambiar experiencias y consejos. Animo las iniciativas que apoyan la investigación y el tratamiento, y expreso mi cercanía a los enfermos, a las familias, pero especialmente a los niños. Estar cerca de los niños enfermos, de los niños que están sufriendo, rezar por ellos, hacerles sentir la caricia del amor de Dios, la ternura... Curar a los niños con la oración, también... Cuando aparecen estas enfermedades que no se sabe qué son, o hay un diagnóstico no bueno. Recemos por todas las personas que padecen estas enfermedades raras, especialmente por los niños que sufren.

Os saludo cordialmente a todos, fieles de Roma y peregrinos de varios países. Os deseo a todos un buen camino en este tiempo de Cuaresma. Y os aconsejo un ayuno, un ayuno que no os dará hambre: ayunar de los chismes y las murmuraciones. Es una forma especial. En esta Cuaresma no voy a cotillear de los otros, no voy a chismorrear... Y todos podemos hacer esto, todos. Este es un buen ayuno. Y no olvidéis que también servirá cada día leer un pasaje del Evangelio, llevar el pequeño Evangelio en el  bolsillo, en el bolso, y tomarlo cuando se pueda, cualquier pasaje. Esto abre el corazón al Señor.

Y, por favor, no os olvidéis de rezar por mí. ¡Feliz domingo, buen almuerzo y hasta pronto!

01 marzo 2021

¡Es el miedo, imbécil!

 Alberto Sánchez León



El amor arriesga, la comodidad amodorra, el miedo paraliza y la duda nos complica. Hay que escoger en qué lado se quiere vivir, y esa opción es de cada uno, íntima, personal

El incomprensible desprestigio que está sufriendo la noción de verdad desde hace ya no pocas décadas es realmente inquietante. Y no solo la noción de verdad sino, tras ella, la actitud vital del filósofo.

Si la verdad muere −cosa que es imposible, pues el día en que muera la verdad sería verdad que la verdad ha muerto−, entonces nada es verdadero, incluso la misma afirmación que acabo de hacer. Distinguir lo importante de lo no importante es para muchos la tarea de toda una vida. La pervivencia de la filosofía, más allá de la orientación que cada filósofo imprima a sus reflexiones, constituye por sí sola un recordatorio, hoy particularmente necesario, de que la vida humana no puede considerarse una simple función de la supervivencia; un indicio de que la razón no se satisface con vanos ejercicios dialécticos, al servicio de intereses distintos de la verdad.

Puede parecer entonces que el papel del filósofo queda en el aire. Sin embargo, nunca ha sido tan necesaria su tarea como amante de la sabiduría y viajero que señala una salida; porque es evidente que el descrédito de la verdad lleva a la encerrona de lo superficial.

Cuando la verdad no aparece en el tapete de las universidades, de los libros o de los discursos científicos, entonces solo cabe cobijarse en la certeza, el control y la seguridad. ¡Menudo panorama! Parece que ya no buscamos ser felices, sino estar seguros, no fallar. La diferencia es vertiginosa.    

La obsesión por la seguridad refleja miedo, la gran pandemia que nos achica como seres libres. Sí, miedo de no saber a dónde vamos, que provoca angustia y por eso paraliza. La seguridad, en cambio, tranquiliza, pero no da paz. Por el contrario, arriesgar significa tomar una decisión en la que algo se puede ganar o perder. Arriesgar es jugar, jugársela, mejor. Y es que la vida constituye un juego. No reconocerlo significa estar embotado. He aquí la tragedia del hombre de hoy: duerme para huir del miedo, y además… no lo sabe.

El amor arriesga, la comodidad amodorra, el miedo paraliza y la duda nos complica. Hay que escoger en qué lado se quiere vivir, y esa opción es de cada uno, íntima, personal. La madurez tiene que ver con esta elección.

Platón pulveriza a aquellos que han apostado por lo seguro. Son los ciegos que dan la espalda a la luz del sol, cavernícolas inmersos en un mundo de sombras, de conjeturas, sumidos, en el fondo, en un no saber. Y lo que ignoran es que las sombras son sombras. Salir de la cueva: esta es la actitud propia si se quiere crecer como persona. Por eso, el confinamiento de la razón es su gran verdugo. No arriesga quien juega, sino quien se la juega. Quien se refugia se aburre, se queda imbécil (del latín sine baculo, sin sabiduría).

Así es como la verdad ya no interesa (inter-esse, introducirnos en el ser). En ese caso, ¿por qué hablar de ella? Y así, paulatinamente, desaparece del horizonte cultural, social y vital. Es el reino de lo superfluo.

Sin verdad ya no hay deseo de saber. Se bucea en la nada. Caemos entonces en el estupor, que está en las antípodas de la admiración. El filósofo inmerso en él se dedica a la retórica, como decía Leonardo Polo. Mientras el filósofo se admira, el estúpido cae en la estupefacción. En este sentido escribe Platón en su magnífico diálogo Teeteto, que versa sobre la naturaleza del saber: «Es muy propio de un filósofo este sentimiento: el maravillarse. La filosofía no tiene otro principio».

Quien se maravilla agradece la existencia misma. El estúpido es incapaz de agradecer. Por eso George Steiner, fallecido en 2020, decía: «Yo describiría nuestra época actual como la era de la irreverencia». El imbécil es irreverente, afincado en la superficialidad.

La admiración es el despertar del sueño, en palabras de Leonardo Polo. El filósofo tiene un poco de ingenuo, y en esa ingenuidad hay algo puro, noble, porque uno se topa con el ámbito de lo novedoso. Quien se admira sale de sí y entonces ocurre el milagro: el encuentro con lo nuevo. En la gran tonalidad de novedades que existen en nuestro multiverso, lo más alto es cada persona que se conoce y quiere. La persona es lo más nuevo, el novum en el que siempre podremos admirarnos.


Alberto Sánchez León es filósofo y sacerdote.

Fuente: Nuestro Tiempo

Esta es la historia de Isabel Zendal, la enfermera de la que todo el mundo habla

 Ana Fernández Vázquez


Sacrificio, la superación personal y la dedicación a la comunidad

 

En 1803 Isabel Zendal zarpó en la Expedición que llevó la vacuna de la viruela a América y que sería el punto de partida para la erradicación de la enfermedad. Ella fue la encargada de mantener viva la cadena de vacunación entre los 22 niños expósitos que la portaban para que no muriera en el camino. La OMS la ha nombrado como la primera enfermera en misión internacional. Luchadora, excepcional y olvidada: esta es la historia de Isabel Zendal, la enfermera de la que todo el mundo habla.

Sacrificio sin esperar gloria es el lema de la escuela de enfermería de Puebla, Mexico, donde Isabel Zendal terminó sus días. Premonitoria o no, esta máxima marcó la vida de la enfermera gallega. A lo largo de los años se topó una y otra vez con el sacrificio, la superación personal y la dedicación a la comunidad, pero nunca esperó medallas por ello. Tanto es así que ha habido que esperar 200 años para conocer su nombre y su legado. Esta es la historia de Isabel Zendal, la enfermera de la que todo el mundo habla los últimos meses.

Ella fue una de las protagonistas de la expedición que en 1803 consiguió llevar la vacuna de la viruela a América y empezar así el proceso de erradicación de la enfermedad en el mundo. Sin embargo, su nombre cayó en el cajón del olvido, como tantas otras mujeres de la historia, porque los honores se los llevó un hombre.


“Una heroína de la clase trabajadora”

Pero Isabel Zendal fue mucho más que una enfermera en una travesía transoceánica. Fue la primera enfermera cooperante de la historia, “es nuestra Florence Nightingale”, como dice Javier Moro, y debemos darle el lugar que merece.


Quién fue Isabel Zendal

Isabel Zendal fue una coruñesa, nacida, según apuntan los datos encontrados, en Ordes en 1871. Nació en una familia tremendamente pobre y pronto se fue a Coruña, a trabajar como parte del servicio doméstico de Jerónimo Hijosa, un importante hombre de negocios de la ciudad.


Fue la primera enfermera cooperante de la historia, “nuestra Florence Nightingale”

Madre soltera y luchadora por naturaleza, a base de tenacidad llegó a ser rectora de la Casa de Expósitos de Coruña y fue precisamente de allí de donde salieron esos 22 niños que llevarían la vacuna al otro lado del charco. Finalizó sus días en Puebla, Mexico, después haber estado años implicada en la propagación de la vacuna por América y otras colonias españolas. Allí, en Puebla, estableció su residencia, junto a su hijo, y trabajó como enfermera en el hospital. Vivió en esta ciudad hasta su muerte y nunca volvió a España.

Muchos años después de su hazaña, la Organización Mundial de la Salud la ha reconocido como la primera enfermera en misión internacional. Fue con este reconocimiento cuando empezó a sonar su nombre, aunque muchos quizá lo hayan oído más desde el comienzo de la pandemia. Paradógico o no, el nuevo hospital madrileño pensado para Covid-19 lleva su nombre.


La viruela ha sido la enfermedad más mortífera de la historia

Apodada como el ángel de la muerte, la viruela azotó al planeta durante milenios y se estima que mató a 1 de cada 12 personas antes del descubrimiento de la vacuna. Los primeros brotes registrados datan del siglo V a.C. y no fue hasta 1980 cuando la OMS certificó la erradicación de la enfermedad.


Esta enfermera fue olvidada por la historia, en parte, por ser mujer

Es, hasta hoy, la pandemia más mortífera de la historia, su mortalidad era del 30% y se calcula que mató a más de 300 millones de personas, unas 400.000 al año durante algunas épocas. Hasta que llegó la vacuna y, sobre todo, hasta que esa vacuna pudo inocularse a lo largo y ancho del planeta. Y ahí entra en juego la figura de Isabel Zendal y la Real Expedición Filantrópica de la vacuna.


Cuál fue el papel de Isabel Zendal en la expedición

Los nombres más conocido de la  Real Expedición Filantrópica de la Vacuna fueron Francisco Javier Balmis y José Salvany. De, hecho la hazaña también es nombrada como “Operación Balmis”. Él era el médico a cargo de la expedición, financiada por el rey Carlos IV, y entre sus integrantes estaba ella, Isabel Zendal, como encargada de mantener la cadena de vacunación entre los 22 niños expósitos que tenían que portarla en su propio cuerpo.

Por aquella época no se conocía manera de que la vacuna sobreviviera durante la larga travesía que duraba el viaje a América por lo que se decidió que fuera de humano a humano. De esta manera, y con una correcta cadena, el virus no moriría en el camino.


La Organización Mundial de la Salud la ha reconocido como la primera enfermera en misión internacional

Isabel fue la enfermera encargada de cuidar a los 22 niños expósitos portadores de la vacuna (ninguno murió), de velar por la cadena de transmisión y de poner en marcha el sistema de Juntas de Vacunación una vez pisaron tierra firme. Así que no, su trabajo no terminó en aquella corbeta María Pita. Tiempo después de llegar a América hizo una segunda travesía por el Pacífico para llevar la vacuna a Filipinas. Fue, además, eje de la ramificación de esas llamadas Juntas de Vacunación, de su logística y ejecución de todo proceso de vacunación en América.


Así la ven quienes conocen bien su historia

Una mujer “excepcional y olvidada” , así la define Sagrario Liaño, responsable de Servicios Sociales de Coruña y conocedora de su historia. Para ella, esta enfermera fue olvidada por la historia, en parte, por ser mujer.

Para López Mariño es “una heroína de la clase trabajadora”, de esas que hay muy pocas. A pesar de que la filantropía de su heroicidad haya sido, precisamente, lo que ha hecho que caiga un poco en el olvido. Resulta que la suya no era una hazaña bélica, que es lo que en aquel momento se plasmaba en los libros de historia.

Fue precisamente él, Antonio López Mariño, el periodista que fue tirando de la cuerda durante años hasta que encontró sus orígenes y construyó toda su historia. Él puso nombre, fecha y trayectoria a Isabel y las casualidades hicieron que, poco después, el escritor Javier Moro diera con él para documentarse para la novela en la que trabajaba.

Así fue como nació A flor de piel, donde Moro reconstruyó la epopeya de la mano de “un personaje femenino inolvidable”, tal y como reza su sinopsis.

Para este reconocido escritor, Zendal es “una gallega pura, de la tierra”, la primera enfermera hispana de la historia. “Una vocacional total” que, desde luego, no se embarcó en la expedición por el reconocimiento público porque “la gloria no le interesaba”.


Ana Fernández Vázquez, en enfermeriatv.es/es