7/09/12


EL ARZOBISPO DE BALTIMORE DEFIENDE LA LIBERTAD DE RELIGIÓN


Ann Schneible


A través de la educación, la catequesis y la oración --dice monseñor William Lori, arzobispo de Baltimore--, es como se puede enfrentar la amenaza creciente contra la libertad religiosa. 
El también presidente del Comité ad hoc para la libertad religiosa de los obispos de Estados Unidos, fue invitado a inaugurar el Observatorio de la Libertad Religiosa en Roma la semana pasada. El Observatorio es una iniciativa creada para hacer frente a las violaciones contra la libertad religiosa en todo el mundo. El arzobispo Lori ha sido muy activo en la defensa de la libertad religiosa en Estados Unidos, una cuestión que llamó la atención especialmente en los últimos meses, cuando una norma de los Servicios de Salud y Servicios Humanos (HHS) amenazó con exigir a los empleadores que proporcionen medicamentos anticonceptivos y procedimientos quirúrgicos, suprimiendo el derecho a la conciencia o creencia religiosa.
En la actualidad, la Conferencia Episcopal de Estados Unidos viene organizando la iniciativa “Dos semanas por la Libertad”, que trata de llevar a los católicos de todo el país a una mayor conciencia de la naturaleza de la libertad religiosa, y cómo debe ser defendida.
El arzobispo Lori conversó con ZENIT sobre el tema de la libertad religiosa, tanto en Estados Unidos como en el mundo.
¿Cuáles son los objetivos de este Observatorio, y cuál es la contribución que Usted, como arzobispo estadounidense, puede hacer a esta iniciativa internacional?
--Arzobispo Lori: Puede parecer un poco extraño que alguien que viene de los Estados Unidos --que muchos consideran la cuna de la experiencia democrática moderna--, llegue hasta aquí y hable sobre las amenazas a la libertad religiosa en casa, como lo sufren muchos en tantos lugares alrededor del mundo. Pero creo que es importante explicar la naturaleza sutil de la erosión que ha tenido lugar, y las amenazas palpables que ya están empezando a surgir. La represión religiosa está por venir... Y es más visible debido a la norma del HHS, que obliga a las Iglesias a violar sus enseñanzas, proporcionando productos farmacéuticos y procedimientos quirúrgicos que son contrarios a nuestras creencias. 
Actualmente la Conferencia Episcopal de Estados Unidos ha lanzado las “Dos semanas por la Libertad”
--Arzobispo Lori: La iniciativa fue concebida mucho antes de que supiéramos del lanzamiento de la norma del HHS. Tan pronto como se organizó el comité ad hoc para la libertad religiosa, que tuvo lugar en noviembre pasado, nos dimos cuenta de que había una gran necesidad de oración, catequesis, educación y acción. Decidimos que, en primer lugar, debe ser un tiempo de oración. Cualquier cosa importante en la vida a la que aspiramos requiere de la oración. Y la libertad religiosa no es una excepción: si vamos a defenderla, si queremos promoverla y conservarla, tenemos que orar por estas cosas. Así como cuando se desea un aumento de las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa: lo que tienes que hacer es ponerte de rodillas y rezar. Decidimos que sería algo maravilloso si hiciéramos un par de eventos nacionales --dos misas en particular--, y si tuviéramos a las parroquias orando...
¿Qué más se necesita?
--Arzobispo Lori: La educación. Resulta desalentador hablar con la gente y comprobar lo poco que saben acerca de nuestra herencia como estadounidenses. No es idéntico filosóficamente con lo que la Iglesia enseña sobre la libertad religiosa, pero hay amplias áreas compatibles. Y eso nos lleva a la tercera cosa, que es la catequesis. Eso está ayudando realmente a la gente a entender la doctrina social de la Iglesia en el contexto de todo lo que la Iglesia cree y enseña. 
¿Finalmente...?
--Arzobispo Lori: Una vez que la gente entienda lo que es la libertad religiosa, lo frágil que es, que se empiece a orar por ella. Y luego de conocer las amenazas específicas dirán entre sí: "no podemos permitir que esto suceda". Como creyentes, como ciudadanos, como patriotas, no podemos dejar que nuestro país se convierta en algo como lo que se ve venir. No estamos tratando de echar abajo una elección, sino estamos tratando de llamar la atención de nuestros funcionarios electos --y de los candidatos--, para decir como una comunidad religiosa de católicos, evangélicos, protestantes, judios y musulmanes: "Estamos observando porque esto es importante para nosotros. Cada uno de ustedes tiene una responsabilidad con todos nosotros. Y tienen la responsabilidad de defender esa naturaleza dada por Dios, que es la libertad religiosa, así como de todo aquello que dicen los escritos fundacionales sobre el compromiso que tiene nuestro país de protegerla.

Usted vino a Roma para recibir el palio, y recientemente ha tomado posesión como arzobispo de Baltimore. Desde esta nueva tarea, ¿qué iniciativas realizará en defensa de la libertad religiosa?
--Arzobispo Lori: La Misa inaugural de las “Dos semanas por la libertad” ha dado gran energía a la archidiócesis. Muchos de los eventos ya estaban en marcha antes de mi llegada, por lo que solo soy un beneficiario. La segunda cosa que incumbe a Maryland es un referéndum sobre el matrimonio. Maryland es uno de los estados donde las bodas gays son legales. El referéndum podría revocar esta ley, de acuerdo con lo que creemos que es la voluntad del pueblo: la defensa del matrimonio tradicional, por todas las razones que conocemos.
¿Por qué esto es importante desde el punto de vista de la libertad religiosa?
--Arzobispo Lori: En primer lugar, porque en Maryland, la exención religiosa es muy limitada. Existe la posibilidad de exención de presidir un matrimonio homosexual, sin embargo está garantizado por la Primera Enmienda de la Constitución, así que es como si no hubiera ninguna dispensa. Realmente estamos ante un desafío a la libertad religiosa. Hace algún tiempo, en la ciudad de Baltimore, las maternidades han recibido de la administración de la ciudad, la obligación de explicitar con carteles externos que no practican el aborto. Creemos que esto no es una incursión en la libertad religiosa, sino de la libertad de expresión. Al final la libertad religiosa --o la libertad de llevar nuestros valores a la plaza pública--, y la libertad de expresión están estrechamente relacionados: crecen o mueren juntos.
¿Cómo pueden los estadounidenses, por lo general muy activos cuando se toca un tema como la libertad religiosa, contribuir al debate internacional sobre este tema?
--Arzobispo Lori: El punto es éste: ¿cómo podemos llegar a ser, de forma creíble, un patrón en la defensa de los derechos de las personas perseguidas y reprimidas, cuando permitimos que la antorcha de la libertad se apague en nuestro país? ¿Cómo podemos estar contentos de que el Departamento de Estado publique su informe anual sobre los derechos religiosos en todo el mundo este año, cuando se eliminará la sección sobre la libertad religiosa, obligando al lector a referirse a un informe antiguo, no actualizado? Creo que nuestra credibilidad está en juego. Simplemente estamos haciendo lo que siempre han hecho los ciudadanos: le reclamamos a nuestro país que sea honesto consigo mismo. Pensamos que los fundadores reconocieron la libertad religiosa no solo porque era útil, ni solamente porque era un antídoto contra la anarquía, sino sobre todo porque era un principio bueno en sí mismo. Este principio se aplica no solo para los Estados Unidos, sino a nivel universal. Cada país debe ser capaz de decir: no todos son creyentes, pero la religión es una cosa positiva. Ahora no se dice esto, y ni siquiera estamos diciendo que es neutral.
¿Cuál es el papel de los católicos, entonces?
--Arzobispo Lori: Nuestro papel como creyentes y ciudadanos, es llamar a ambos partidos a los principios, a los ideales, a la verdad perdurable que trascienden las divisiones partidistas y, el que tu seas católico, o un demócrata o un republicano, te permite trabajar desde dentro para llevar estos principios en los partidos y en el cuerpo político. La libertad religiosa no descansará, mientras vivamos inmersos en esta cultura relativista pilotada desde el poder.