5/15/12


Entrevista con el obispo de Plasencia monseñor Amadeo Rodríguez Magro


Por José Antonio Varela Vidal de ZENIT

A su entender, ¿cuál es el desafío principal de la catequesis en Europa?
-Mons. Rodríguez: La secularización ambiental. Realmente hoy descubrimos que muchos en Europa viven como si Dios no existiese. Y algunos jóvenes piensan que no es importante para la vida. El desafío es hablarles de Cristo y que él es importante y necesario para sus vidas.
¿La nueva evangelización ayudará en esto?
-Mons. Rodríguez: Creo que la nueva evangelización es un proceso histórico que viene desde los papas anteriores. Ya el llamado de Juan XIII al Concilio Vaticano II, era una nueva evangelización…  Lo importante es que esta responda a las necesidades y urgencias de un mundo que está cambiando mucho. Dios lo cambia porque es para el hombre y Dios está presente en la vida de la sociedad, sean cuales sean las condiciones de esta sociedad y las relaciones de esta sociedad con Dios.
¿Cómo acercar el mensaje a los jóvenes ?
-Mons. Rodríguez: Los jóvenes viven en unas circunstancias ambientales en las que muchas veces no han oído hablar de Dios o de Cristo. Hay chicos que nacen en familias que no los educan en la fe y después se encuentran en contextos ambientales o frente a los medios de comunicación donde Dios no está presente como quisiéramos. Tenemos que hablarles de él y ponerlos en contacto con Jesús.
¿Cómo deben ser las líneas principales de este mensaje?
-Mons. Rodríguez: Decirles que es importante para tu vida. Que tienes muchas cosas y muchas están resueltas –-aún con la crisis--, pero que hay algo en tu vida que es más importante que todo eso que tienes. Y que te va a dar la solucion a tu vida, a tus problemas, la solución a lo que en el fondo de tu corazón buscas y que no te lo resuelven tantas cosas materiales que tienes. Y eso, modestamente, nosotros lo tenemos y te lo proponemos, y es Jesucristo.
¿Qué se debe mejorar a nivel metodológico en la catequesis?
-Mons. Rodríguez: Creo que en los últimos años se ha hablado muchísimo de método y se ha avanzado, pero ha sido algo formal y sí, ahora sabemos cómo hacer las cosas. Pero lo que debemos hacer fundamentalmente es intentar llegar a la vida y al corazón de las personas, y se llega con el testimonio. Hay quien dice que la catequesis es un acto de enamoramiento porque es un encuentro de la persona con Jesús, de su propia libertad con Jesús. Se debe ofrecer una propuesta personal hecha vida, con testimonio, para que haya un enamoramiento de Cristo.
¿Qué rol cumple la familia en este proceso?
-Mons. Rodríguez: Es fundamental. Nada se puede hacer sin la familia. También se debe implicar a la familia en los procesos de la catequesis. Hoy se habla de la catequesis intergeneracional. Es la familia que fecunda la fe del niño, pero también los chicos fecundan la fe de sus padres. Yo lo veo en mi diócesis, son tantos padres los que recuperan el sentido de la fe y de la vida cristiana por el contacto con la parroquia y con la comunidad cristiana a través de los sacramentos de sus hijos. Con tal de que esto se haga bien y se invite a los padres y se les diga: sin vosotros no se puede educar a sus hijos en la fe. Ellos necesitan de la credibilidad que les da vuestra vida, la credibilidad que les da un mensaje vivido, aceptado y valorado por sus padres.
Cuéntenos de su diócesis de Plasencia…
-Mons. Rodríguez: Es una diócesis bellísima. Allí están doscientas y dos parroquias, y en las visitas pastorales me encuentro con comunidades cristianas, gente, que acogen al obispo como su pastor y que esperan que su palabra los aliente y los anime en la fe. Tengo una diócesis en la que hay mucho que trabajar y servir, en la que todavía se acoge el mensaje, y aunque tenemos dificultades podemos hacer catequesis de iniciación cristiana.
Finalmente, ¿puede enviarle un mensaje a los lectores?
-Mons. Rodríguez: Con mucho gusto saludo a los lectores que son muchos, porque a través de ZENIT nos entra la vida de la Iglesia y el pensamiento, las opiniones, hechos y acontecimientos, y nos pone en contacto con la universalidad de la Iglesia. A veces veo que las hojas diocesanas utilizan ZENIT. Tengo que felicitarles porque nos están nutriendo de actualidad y del pensamiento cristiano.