12/14/18

Caminando Juntos


Pedro Guevara Mann, diácono


En 1989, el Papa Juan Pablo II invitó a los jóvenes del mundo a hacer un peregrinaje con él a Santiago de Compostela, en España. Este santuario es uno de los destinos de peregrinación más populares del mundo. Cientos de miles de personas hacen el peregrinaje cada año por el Camino de Santiago, desde Francia o del norte de España.
¿Qué es un peregrinaje? Un viaje, un paseo, una jornada.. Una de las diferencias entre un turista y un peregrino es que el turista llega con la maleta vacía y se regresa a la casa con la maleta pesada, llena de cosas. Pero el peregrino se regresa con la maleta mucho más liviana. El turista pasa por muchos lugares; El peregrino deja que los lugares pasen por él o ella.
Y la JMJ es un peregrinaje, un viaje, un paseo. Pero no es un paseo con comodidades y en lujosos hoteles. Es un paseo que se hace a pie y en el que se duerme en el piso. Es por eso que una de las actividades de la JMJ es un caminar hacia la sede de la Vigilia el sábado.
Algunos se preguntan por qué una JMJ tiene dos sedes: Una para la Misa de Apertura, la Bienvenida del Papa y el Vía Crucis, y otra para la Vigilia y la Misa de Envío. En parte es porque esos dos finales eventos son mas recogidos, más espirituales y más masivos – pero la razón verdadera, en mi opinión, es porque hay que caminar. Eso es lo que hacemos el sábado durante el día: caminar. Es un símbolo de nuestro caminar en la vida. En la vida tenemos que caminar – tenemos que movernos. Si no estamos caminando estamos estancados. La vida es un caminar. No hay otra forma de llegar a nuestro destino.
En la JMJ los peregrinos no se hospedan en colegios y parroquias y duermen en el suelo para ahorrar dinero; lo hacen porque es un peregrinaje. Y es por eso que vamos; como peregrinos, a encontrarnos con la Iglesia, bajo la Cruz.
En 1991 fuimos a otro peregrinaje. Esta vez al Santuario de la Madona Negra en Czestochowa, Polonia, un lugar amado por Juan Pablo II. Esta Jornada fue extraordinaria por la reciente caída del bloque comunista en Europa Oriental. Juan Pablo II trabajó sin cesar para unir las dos facciones divididas de la Iglesia. En una ocasión dijo que el soñaba con el día en que la Iglesia respiraría con ambos pulmones.
¿Cuántos de ustedes saben la diferencia de la Iglesia Occidental y la Iglesia Oriental? ¿Han escuchado hablar de los Ritos Orientales?
Para mí fue gran sorpresa, trabajando para la JMJ 2002, (aun habiendo sido católico por 32 años) cuando me enteré que no todos los Católicos son Católicos Romanos o sea, del rito Latín, como la mayoría de nosotros. También hay 23 ritos Católicos Orientales – o sea que no son Católicos Romanos, pero sí están en comunión con Roma. Estos incluyen el rito armenio, el ucraniano, el maronita, el melquita, sirio, caldeo y eslovaco entre otros. Todas estas Iglesias son Católicas y están en comunión con Roma. Todas son parte de la misma Fe. Pero son ritos distintos. Tienen tradiciones distintas. Las diferencias más obvias se ven en sus liturgias y en el idioma de las liturgias. Pero todos son Católicos. En Toronto, por primera vez, todos los ritos de la Iglesia Católica participaron completamente en la planificación y en el evento.
Pero lo triste es que la Iglesia todavía está dividida. Todavía no respira totalmente con los dos pulmones. Tenemos las Iglesias Ortodoxas, por ejemplo, que no están en comunión con Roma y no reconocen al Papa como el pontífice de la Iglesia. En Panamá muchos tenemos amigos que son griegos. Ellos pertenecen a la Iglesia Ortodoxa Griega – son nuestros hermanos y hermanas – pero no estamos en completa comunión. Ojala algún día podremos estarlo. Esperemos que durante la JMJ en Panamá se pueda incluir a la comunidad Griega que es tan grande y fuerte (y querida) en Panamá.
Es por eso que la JMJ es un evento católico. Eso quiere decir que es universal. Es un evento que organiza la Iglesia Católica, pero es para todo el mundo. Es un encuentro y un aprender que se hace bajo la Cruz, y que incluye a todos.
La próxima vez veremos qué es necesario para que podamos caminar juntos.